El agua en todas sus formas es bienestar, incluso cuando tiene forma de vapor. Lo descubrieron hace ya mucho tiempo los griegos que convirtieron el baño turco en una filosofía de vida. Al contrario que en la sauna, la humedad alcanza el 100% y las temperaturas no superan los 48 °C.

Sentados, envueltos por una niebla impalpable, se inhala el cálido vapor que descongestiona la respiración librándonos a través del sudor de las toxinas. Nos alejamos del espacio circundante y advertimos sólo la percepción del propio cuerpo.

El baño de vapor, por sus propiedades tonificantes y relajantes, es una de las mejores terapias para combatir el estrés y la tensión a la que estamos sometidos cotidianamente, asimismo es un agradable medio para mejorar el aspecto físico y una fuente de bienestar.

La dilatación de los poros producida por el calor facilita la penetración del vapor y la epidermis elimina las impurezas a la vez que le confiere luminosidad, elasticidad y suavidad.

Está aconsejado para todas las edades; es un excelente regulador de la presión y un indispensable instrumento terapéutico y preventivo para las afecciones de las vías respiratorias.

Beneficios

Aceleración metabólica: el calor hace que se acelere la circulación sanguínea y se estimulen los sistemas hormonales y nerviosos, lo cual es siempre beneficioso para la salud.

Mayor oxigenación: el vapor permite una mayor oxigenación, revitalizando los tejidos y limpiándolos.

Limpieza cutánea: el vapor dilata los poros permitiendo que transpire la piel, eliminando toxinas e impurezas. Está muy recomendado para problemas de acné así como para suavizar la piel, por ejemplo antes de un afeitado.

Relajante: ralentiza el sistema nervioso, lo cual es muy beneficioso contra el estrés. Además permite dormir mejor ya que esa sensación de relax dura bastantes horas, ayudando al organismo a relajar tensiones. El baño turco ayuda psicológicamente a liberar endorfinas y a despreocuparse de los problemas diarios.

Expectorante: el vapor es ideal contra la tos y los resfriados, así como para curar la sinusitis y la bronquitis.

Alivio del dolor menstrual: el vapor y el calor del baño turco facilitan la secreción de los flujos vaginales, aliviando las molestias de la menstruación.